martes, 21 de abril de 2009

CRISIS: AT THE BAR (feat. 4 idiots and Pablito, the bartender)

PACO: ¡Y una mierda!

PASCUAL: Que si, que te lo digo yo. Que la culpa de la crisis y del paro es de los de la derecha. Mira la que han líado con toda esa historia del capitalismo. Con su juego de libre mercado, ahora los pobres a pagar.

JULIO: En eso te equivocas de pleno. Seguro que tu prefieres a los comunistas. No te jode. Con esos ibas a ir tu fino. ¿Y qué pasa con todos los años de bienestar que hemos tenido? De esta saldremos. Siempre se sale, pero no será gracias a nuestro Gobierno.

PACO: Eso es, cojones. Moción de censura ya. ¡Rajoy Presidente! ¡Rajoy Presidente!

PASCUAL: Si ese no gobierna ni su partido, cómo va a gobernar un país.

JULIO: Eso es lo que pensais todos, pero os equivocais. Mariano es un hombre capaz.

PASCUAL: Claro, a base de recortes sociales y de abaratar el despido. Que las empresas ganen más dinero y nosotros a pringar. Hala, venga. Todos al paro y a pasarlas putas. Lo que vosotros quereis es que vuelva Aznar, y Zaplana, y Acebes. Otro Prestige, la guerra de Iraq, lo del avión ese de los militares...

PACO: Joder como sois de rencorosos. Hay cosas que suceden y punto. Pero mira, las cifras están sobre la mesa. Y el gobierno de Aznar fue el más próspero de la democracia. Y el más honrado, que antes los sociatas no hicieron otra cosa que robar y robar.

JULIO: Pablito, majo, ponte otra ronda que esto se pone interesante.

PABLITO: Siempre andais con lo mismo. A ver si os meteis en política de verdad y dejais de espantar a la clientela con vuestras chorradas.

PACO: Tu no te metas y saca los tubos, que nadie te ha preguntado. Anda...como si no supiésemos de que pie cojeas...

PASCUAL: Para mi está claro. Lo único que os interesa es venga dinero para los empresarios. Los ricos más ricos. Y luego a ir a guerras que no interesan a nadie y que son además injustas e ilegales. Fascistas, eso es lo que sois. Y luego al pueblo que le den por el culo. Eso es lo que hizo Aznar. Eso no es democracia.

JULIO: Será lo que hay ahora. Con el Zapatitos de los cojones. Venga a negociar con etarras y que chupen de la borrega del estado los que dicen no ser españoles. Y venga coches oficiales y leyes inútiles. Ahora hay que estar a lo que importa, no esos rollos de civilizaciones y la mierda esa del ministerio de la Bibiana.

PASCUAL: Pues que sepas que a nuestro presidente se le tiene en alta estima en el extranjero.

PACO: ¡Pero qué dices! Si es un bobo. Se burlan de el. Mira lo que opina Sarkozy.

PASCUAL: Eso es propaganda, porque ahora los medios tienen libertad. No como antes, con el bigotes que lo controlaba todo.

JULIO: Anda, tu que pasa que no ves el telediario de la Cuatro. O será que solo lees el Público. Si este gobierno maneja más medios que nadie en la historia. Menudo talante.

PASCUAL: ¡Falso! Si hay más libertad que nunca. Hasta algunos medios pueden libremente atacar a la Iglesia como se merece. Sinvergüenzas. Y a la monarquía. Esos vagos.

PACO: Venga, otro que se va a la guerra. Como sois de rencorosos los rojos. Si es que todavía os jode lo de la guerra civil.

JULIO: Di que si, que si fuera por estos, se alzan en armas y vuelan por los aires El Pilar. Que cerdos.

PASCUAL: Mira que os estais pasando...

PACO: Aquí el único que se pasa, pero de tonto, es el presidente. Un gandul que no hace nada por salir de la crisis y que no hace más que vetar todas las propuestas que vienen del PP. Así no hay manera. Pero ya lo pagará, lo pagará bien caro. ¿Sabes donde lo enviaba yo? A Turquía, a que saque del quicio al país entero y se les quiten las ganas de entrar en Europa.

JULIO: Ja, ja, ja. Pobrecillos turcos. Me los imagino huyendo a Afganistán.

PASCUAL: Desde luego con vosotros no hay manera.

PACO: ¡Y una mierda!. Con vosotros, que llenais el país de extranjeros. Menuda siembra habeis hecho. Ahora a darnos de ostias para buscar trabajo y los chinos con reducciones fiscales. Primero los españoles, coño.

JULIO: La inmigración está bien y todo eso. Pero macho, todo tiene un límite. Tal y como está el patio de revuelto hay que poner prioridades sobre la mesa. Y está claro que la ayuda ha de ser primero para los españoles y si...

PACO: Y si sobra algo que nos inviten a unos tragos. Ja, ja, ja.

PASCUAL: Yo no entiendo como me junto con vosotros. Es una situación dramática la de esta gente y vosotros os reis. Que son asuntos serios, hombre.

PACO: Y tan serios. Como que el país se va por el sumidero gracias a la desgracia de gobierno que nos ha tocado.

PASCUAL: Pues el que ganó limpiamente.

JULIO: Eso es discutible. No me hagas entrar en lo de Madrid que me pierdo.

PASCUAL: Y dale. Acebes mintió como un bellaco. Eso si que fue una vergüenza.

PACO: Pero si los primeros en jugar con los muertos son los socialistas, que no tienen moral ni tienen nada. ¡Rajoy Presidente!, ¡Rajoy Presidente!.

JULIO: Dios te oiga, porque si no, de esta no salimos en una eternidad.

PASCUAL: Sabeis lo que os digo, que os vayais los dos a la mierda. Si no quereis entender, pues que os zurzan.

PACO: Joder con la fierecilla, si al final los rojos sois así. En cuanto no os chupan el culo os enfadais y no hay dios que os saque de ahí.

PASCUAL: ¡Fascista!

PACO: ¡ROJO! ¡COMUNISTA!

PASCUAL: Vete al valle de Franco a recoger la mierda que dejé ayer. Si, me cago en Franco y en Fraga y en Alianza Popular.

PACO: Hale pues, ya llamo yo a Carrillo para que firme los fusilamientos.

PASCUAL: Eso no está probado. Me cago en Tejero y me cago en Dios y la madre de la puta virgen.

JULIO: Eh, no te pases que los santos del cielo es un tema muy serio. Un poco de respeto.

PACO: Eso, rojo de mierda. Vuélvete a Rusia a que te sodomicen.

PASCUAL: Pero me cago en....

ANTONIO: Bueno, bueno, artistas. Ya vale ¿no?. Un poco de calma que saco una ronda y aquí no ha pasado nada. Pablito, cuatro tubitos.

PACO: Hombre, el que faltaba. El conciliador.

ANTONIO: Venga Paco, que aquí en el fondo todos somos amigos.

JULIO: Es que con la historia esta de la crisis, pues la cosa se nos va siempre de las manos.

PASCUAL: Bueno, un poco...

PACO: Hum...

ANTONIO: Venga compadres, que no pasa nada. Si total aquí, con tubos a 60 céntimos, se capea la crisis y lo que se nos venga. Ni botellón ni represión. Venga esos tubos Pablito, que esta la pago yo.

PACO: Este alelao no se ha enterado.

PASCUAL: Mira los precios, que los tubos van ahora a 70 céntimos.

ANTONIO: ¡Qué! Pero ¡ me cago en Dios, la Virgen, la Santísima Trinidad y todos los Santos del Cielo! Esto es cosa de los socialistas, la madre que los parió...

JULIO: Hale, vuelta a empezar.

PABLITO: Me cago en mi vida entera, ¿porqué no me hice fontanero?

domingo, 19 de abril de 2009

PORTRAIT GALLERY II

" Camino lentamente por la calle, pues mis piernas ya son viejas y siempre están cansadas. Suerte que tengo mi vara de boj con mango de marfil para apoyarme mientras camino. Mientras hago la ruta de todas las mañanas, de todas las noches, de todos los días. Ruta que bien podría ser llamada la ruta de la gamba. Pero primero me presentaré. Mi nombre es Jacinto Gutierrez Dominguín. Residente en Zaragoza, barrio de las Delicias. Soy un hombre bajito, enjuto, de cabeza redonda y pequeña, disimulada por una gorra de cuadros que no me quito ni para ir al baño como quién dice. Padezco problemas de vista que me obligan a llevar gafas de esas que te hacen los ojos más grandes. Como si llevase unas lupas. De esta manera tengo un aspecto bastante mortadelesco. Nariz ligeramente afilada, labios finos y barbilla casi inexsistente. Dejé de fumar cuando me jubilé aunque todavía lo echo de menos, y de vez en cuando no perdono una faria o dos."

" Mi vida fue sencilla. No estudié porque mi madre decía que los burros van al establo, no a la escuela. Nunca supe muy bien que quería decir con todo esto, pero lo cierto es que desde los 14 años trabajé sin descanso en una fábrica de conservas. No estaba mal. Todos los días podía oler las mermeladas de los más variados sabores aunque nunca pude probarlas. El médico me decía que una cucharada de mermelada sería mortal para mi. Otra cosa más que nunca entendí. Pero como llevaba una bata tan blanca y tan limpia le creí y le dije: "De seguro que tiene usted muy buenas razones para afirmar tal cosa. Le haré caso". Ese mismo día me hicieron fijo y me ascendieron de puesto. Fueron buenos años aquellos. Me casé y tuve varios hijos, no recuerdo cuantos porque hace años que no se nada de ellos."

" Dicen por ahí que la vida siempre te da otra oportunidad. A mi me la dio el día en que me jubilé, solo que me llevó tiempo el darme cuenta de todo ello. Recuerdo el día en que llegué a casa con una placa y un bote de mermelada que me prometí no comer. Pero no me pude resistir. No paso nada. Tampoco lo entendí, pero al día siguiente salí a la calle y me metí al primer bar que vi. Después fui a otro. Luego a otro y así hasta el undécimo. En cada uno de ellos no bebí más de tres copas de vino y subí a casa renqueando, pero con una satisfacción plena, gozosa, de haber hecho por fin algo interesante con mi vida."

" Al día siguiente hice lo mismo. Desayuné una porras con chocolate en el Shokys; me dejé caer por el bar La Paz para tomar una caña y un platito de frutos secos; en el Mariros tomé un pincho de tortilla de sobre con un tintorro; en el Láture me convidé con otro chatito y una ración de calamares. Eran ya las tres de la tarde y apretaba el sol, así que busqué alivio en el fondo de una jarra de cerveza en el Garza. Continué y tome otro café en el Pampero y a las siete de la tarde me dejé caer por el 269. Tomé cuatro gambas rebozadas y tres copas de vinazo. Me pareció este el lugar más interesante de todos. Un ambiente, mezcla de juventud, obreros, parados, pensionistas y gente sin mejores cosas que hacer. Menudas conversaciones. Todo el mundo estaba enfrascado en temas de lo más variado y profundo. Desde la habilidad para repartir mamporros de Chuck Norris, los problemas que presentaban los periódicos gratuitos, las desavenencias del equipo de fútbol local o los pros y contras del sistema democrático. Aquello parecía la Sorbona, amigos".

" Así que día tras día a eso dedico mi tiempo. Recorro todos los bares de la avenida, de chato en chato, de caña en caña, de gamba en gamba, de rebocina en rebocina. Lo paso la mar de bien. Los muchachos jóvenes me dicen: ¡Jacinto! ¿Ya vas bolinga?. Y yo contesto: invítame a un vino y te lo digo. Y se echan a reir y a veces me invitan a un vino y entonces yo chasco los dedos de alegría y digo a todo que si, y mientras ya tengo otro vasito en la barra. Se me pone la mirada alegre y de este modo tengo el aspecto de un ser en el fondo entrañable. Seré un borrachín de barrio y todo lo que queraís. Lo más lejos que he ido en mi vida es a la fuente de la Junquera. Solo una vez leí un libro, acerca de como instalar la antena de la tele. Soy un zoquete, un inculto y corto de entendederas. Pero, puñetas, soy feliz y no hago mal a nadie. Así que no me juzgueís por lo que hago. Buscadme en los bares y, si me veis ahí, de pié, apoyado en la barra sujetando un vaso, disfrutando de su contenido a pequeños sorbos, por favor no me miréis mal e invitadme a un traguito. Salud."

lunes, 13 de abril de 2009

POLITICAL INTERLUDE

Dicen que la moderación y el equilibrio en su justa medida conducen al ser humano a ser una persona razonable, tranquila, templada, animosa y de buen juicio. Por tanto una persona de confianza. Dicen también que aquel que se mantiene impasible y no pierde nunca su compostura ante aquellos que en seguida pierden los papeles y se dejan llevar por sus instintos pasionales, despotricando a diestro y siniestros contra todo y contra todos ( frase tomada de algún político) es una persona digna, justa, con valores. Hoy se dirían cosas como: amante de las libertades, solidario, conciliador, demócrata, ministro...

Dicen que hay que mantener la calma ante aquellos que provocan, ya sea de acto o de palabra. Dicen que los justos al final acabarán venciendo porque tienen razón. Porque conocen la verdad universal y están, en el fondo, amparados bajo los designios de la divina providencia. Dicen que hay que ser honrado y decente. Y muchos dicen serlo. Dicen que a la gente hay que valorarla por lo que hacen y dicen, no por su nombre, apellido o afiliación política, entendiendo por afiliación la extraña tendencia de muchos (sin malicia, muchas también) de acercarse de forma lasciva a las braguetas y tirantes de pantalón de una forma poco escrupulosa. Esta gente que tanto dice, en el fondo es así. Con tanta bondad se olvidan de que este mundo está lleno de virus, bacterias y microbios de fantásticos colores que acaban en muy poco tiempo con esa decencia; con la templanza. Y por una vez, dejaré de lado la justicia, que ya bastante tiene con lo que tiene.

Dicen muchas cosas esos bastardos y casi ninguna buena. Mierda de clase política que tenemos que aguantar en este país, entre los del club de las cejas muertas y la soledad de los desiertos de las Bárcenas. Entre las noches Blancas, que se van a hacer eternas y la des-Esperanza. Bendito país, ¿qué has hecho para merecer esto? ¿No tuviste suficiente con los romanos, los bárbaros, el moro, la cruz, el Borbón, el socialismo, Paco, de nuevo el socialismo, devaneos bigotudos y macanudos de enanitos con los pies sobre la mesa? Y ahora... ya lo decían...me duele España. España ha muerto señoras y señores. Acompañan al féretro el presidente del Gobierno con su boba sonrisa desfigurando su cara y el cheer "lider" de la osopición, sosteniendo en sus alicaídos brazos una bandera teñida de negro. El desfile recorrerá durante los próximos días las galerías comerciales más destacadas, desde Madrid a todos los puntos relevantes de nuestra geografía , desde Orihuela a Tajueco pasando Barbadillo y sin olvidar Valdepeñas. A todos aquellos les recuerdo que está en juego el sorteo del coche fúnebre que guardaba el brazo de Santa Teresa con el que Franco se acostaba todas las noches para mantenerse, fresco, sano y viril durante muchos años.

Así van las cosas. Dicen que soy un demagogo y un radical. Ojalá. No vendría mal un poco de eso a nuestra insulsa vida política. Si está todo pactado entre los grandes partidos. Estos tios juegan al badminton los fines de semana. Yo te rasco tu me rascas y es tu turno de besar con tu culo sillones de cuero acolchado con vibración estomacal incluida por si se te hacen las digestiones pesadas. Amigos, comer fuera de casa es una cosa agotadora. Se cambian puestos como cromos, da igual que seas competente o no. En política la gente debe de parecer. No hace falta ser. Pero hay tantísima torpeza que muchos no saben ni guardar las apariencias. Como el nuevo Ministro de Fomento. Si no terminó la carrera. La dejó para dedicarse al politiqueo y al mamoneo. Al chupa chupa del bote y toma del frasco carrasco que de aquí no me sacan ni con agua caliente. Ya saben. Dame pan y dime tonto. Mírenlo. Si el tío se enorgullece además de eso. Está en su página web. Seguir sería imitar a los de El Mundo o el ABC, así que para la próxima entrega cambiaré de registro, o no. Según me venga, según me salga. Cierto es amigos. Me suda la polla el orden y todas esas cosas, o no. No se. Quizás en otro momento...

Ah, si. Ya me acuerdo lo que quería decir. Maricones.

jueves, 9 de abril de 2009

INTERLUDE

He estado meditando acerca de nada mientras observaba como por dentro no se movía ni una rama ni soplaba el viento vital del pensamiento. Mientras, afuera, se desataba una tormenta. Parece que el tiempo se tomó unas vacaciones y se fue muy lejos. Solo quedó la sensación de estar en eterno movimiento. No hay un solo segundo que perder cuando se trata de movimiento. De la eterna acción. A cada giro de muñeca, a cada empujón, a cada flexión de mis músculos, a cada paso, a cada parpadeo de mis ojos, se apaga la luz que brillaba en mi corazón. Se consume la vela que me guiaba en la oscuridad y ya solo queda el vacio. Una extraña desazón que me acompaña. Me acaricia la cabeza con sus dedos fríos pero no siento ni siquiera un escalofrío.

El presente extiende sus tentáculos sobre todas las líneas temporales, desapareciendo el futuro y el pasado. Es entonces cuando la existencia se destila, evaporando los sueños y las fantasías, y de allí sale en estado puro. Te hace existir y ser hasta que te mueres de tanto ser. De tanto momento presente que aprieta y ahoga. Pero no duele. No puede doler porque ya no existe un futuro donde pueda doler. El momento ciega por completo mi capacidad de percibirlo. Ahora lo se. Ahora que todo se ha diluido.

He soñado en incómodas noches desveladas con sauces misteriosos acariciando las aguas de un río. Viendo recodos en caminos que ocultan extrañas verdades. He paseado por el bosque, sintiendo como las hojas secas de los robles crujían bajo el peso de mis pies descalzos y la luz de la luna abría senderos plateados ante mi, guíandome por la vereda al fondo de la vaguada donde beben los sauces y las truchas se recogen para dormitar en el lecho del río. Cómo añoro esos sauces, verdes, mecidos por la dulce brisa del valle. Las limpias y cristalinas aguas del sueño. Solo quedó eso. El deseo de verlo con mis ojos. De saber que es cierto, que no estoy dormido. Pero la realidad se presenta más gris que todo eso. Tan gris como el hormigón; tan negra como el humo de los vehículos, que en cantidades ingentes recorren la ciudad en la noche. La oscuridad primigenia siendo violada; atravesada por cientos de miles de millones de puntos luminosos que se mueven en una dirección, luego en otra. Pero nadie sabe donde acaban. Es como si no tuvieran fin.

El cansancio y el agotamiento se apodera de cada parte de mi cuerpo, me absorve. Pone sus invisibles ataduras en mis miembros y me fuerza a arrodillarme. A caer al suelo, derrotado. Y yo cierro los ojos y las voces se suceden. Siento el espectro de la muerte abriendo lentamente la ventana y colándose por el resqu icio de la puerta. Me mira fijamente pero no me ve. Pasa de largo un aroma de rosa púrpura. Y desaparece dejando la atmósfera helada. Abro los ojos pero en realidad están cerrados. ¿Qué ha ocurrido? No sabría decirlo. No podría explicarlo mas que de una forma vaga e imprecisa. Se lo que no puedo saber y así uno no se puede aclarar.

sábado, 21 de marzo de 2009

PORTRAIT GALLERY I

" Hola amiguitos. Algunos de ustedes puede que me conozcan y algunos otros puede que no. Y de aquellos que me conozcan, es muy posible que sea solo de oídas. Y aquellos que no me conozcan quizás deseen no hacerlo nunca. Ahora están a tiempo, pues no saben quién soy, pero les aviso: no digan que no les advertí. Mi nombre es Gabriel Escolano Constancio. Nací hace 43 años en un pueblo de la provincia de Zaragoza: Lumpiaque. Dicen que hay fósiles allí. Yo nunca los vi. Pero aunque los hubiera visto. A mi lo que me iba eran otras cosas. Yo me pasaba las horas en el Bar con el Venancio, el Antonio y compañía. Nos poníamos morados de priva y de fumercio. Unas cigarreras de faria pillábamos, que todavía hoy sufro las consecuencias. A mi me gustaba lo atroz, lo sucio. La noche, la repugnancia y las bragas sucias de una puta."

" Pero no estoy aquí para contar mi vida. Esto es solo una presentación así que hablaré de lo que hago hoy en día. En realidad no difiere mucho de lo que antes contaba. Yo me levanto con la calma. Con la calma que te da la resaca de cubatas de campeonato, cañas a porrillo y un gramito o dos para cenar. Me levanto y ni hablar puedo. Dejo pasar una hora en la ducha, y así cuando son la una de la tarde bajo a la oficina del paro. Pues para aparentar interés o dar penica. No tengo trabajo y es que me echan de todas partes. Me han acusado de todo: de robar tabaco, herramientas, dinero, de cagarme en el casco del capataz, echar la siesta en la hormigonera, escupir en los bancos del parque, matar palomos y guisarlos en plena Gran Vía,...la lista es bastante larga. Por todo ello soy conocido en las comisarias de la ciudad. De hecho uno de mis mejores amigos y colega de parranda es comisario. De buenas me ha librado el pájaro."

" Mis hijos no quieren ni verme. Dicen que mi voz les da miedo. Que mi mirada les inspira repugnancia y que siempre huelo a colonia güisqui de furcia empapada en aroma de faria. Ten hijos para esto. Yo que lo he dado todo. Que durante un año dejé de salir por las noches. Eso si, en cuanto al primero le salieron los dientes, adios muy buenas me bajo al bar porque esto no hay Dios que lo aguante. Y claro, me echaron de casa. Por suerte ya no vivo en el parque y tengo mi propia casa que comparto con unos compadres bien majos, aunque yo antes de salir de casa echo un buen cerrojo a mi habitación. Allí guardo mi tesoro: la discografía completa, original y en vinilo de mi artista favorito; el genio. Lo mismo te hace un solo de guitarra, que canta, baila, se viste elegante, toca la batería o el teclado. Hablo, como no de Prince. En realidad es todo lo que tengo. El resto de las cosas que valoro en la vida me las meto por la nariz."

"Actualmente frecuento siempre el mismo bar. Allí de vez en cuando me ponen al rey, Prince y yo me pongo loco y le digo a todo el mundo que ese tio es un genio y que venga otro tubito pa´l cuerpo. Oye, que me voy al baño, tu pónmelo. Y llego del baño y no hay nada en la barra. Cómo que tengo que pagar. Fiame hombre. Joder tio, mañana lo pago, no me hagas esto. Venga, ahora vienen las lagrimillas. Me derrumbo y lloro como una niña con mi voz que es más bien la de un perro que suplica. Que suplica un poquito más, un poco de piedad. Mis cuerdas vocales están destrozadas. Por la faria, por mis intentos de imitar a Prince, por la farlopa que me meto. Mi garganta es áspera como un tronco de encina. Mi voz asusta a la gente. Bueno, mi aspecto también. Llevo una camisa color salmón, medio sacada por fuera y desabrochada para dar al mundo una imagen más deprimente. Por mi voz, ronca y áspera algunos en el bar me han puesto un mote: Ronco Varela. Les veo descojonarse de risa mientras se remojan en cubatas selectos. le dice siempre el uno al otro: El mejor mote de la historia, macho"

"Este soy yo, Gabriel o Ronco Varela. Lo que prefirais. Solo soy un monstruo. Un desecho social. Un subproducto. Una mierda alienada absolutamente inútil. Para nada valgo, ni para trabajar ni para animar a nadie a hacerlo ni para ofrecer una reflexión productiva. Y es que solo se beber y beber y esnifar y esnifar y de vez en cuando, si llevo pasta o le echo jeta me voy de putas. Me gustán las que van sucias, de la calle. Quizás por que me recuerdan a mi madre. Pero soy algo. Soy una lección. Soy la prueba viviente de que hay gente, como yo, incapaz de hacer nada bueno con la vida que se les da. Por lo tanto os suplico: ¡¡esterilizarme a cambio de un tubito!!"

viernes, 20 de marzo de 2009

THE SHARPENER!!

El otro día salí a la calle como de costumbre a fumar un pitillo y dar una vuelta a la manzana. A disfrutar de un breve paseo bajo el sol, ahora que aprietan los primeros calores, que son siempre los más agradables por hacernos olvidar de golpe los rigores del invierno, el abrigo, los guantes, el gorro y porque no, la factura del gas. La gente sonríe y todo el mundo lo juzga como benévolo, las chavalas pasean ligeras de ropa y renquean en algunos resfriados mal curados. Pero no es ese el hilo...Como decía, salí a la calle. Estaba yo ensimismado en mis desvaríos cuando una melodía me sacó de mi necia ensoñación. Piriiiiiii-pi-ri. Piriiiiiii-pi-ri. Ah, claro. Recuerdos de la infancia destapados al instante por tan particular melodía. Tan simpático sonido armónico (de armónica). Si amigos, el afilador viene al barrio.

El afilador. Viejo resquicio de un modo de ganarse la vida olvidado por completo. Donde están esos viejos mercaderes y arrieros que iban con sus mulas y carretas cargados de trastos y herramientas. Lo mismo te vendían unas alpargatas que te arreglaban un paraguas. Esos, ya no están. Otro oficio más que desaparece en el marasmo de la "sociedad del bienestar". Es natural y es que reparar algo es poco democrático, no espera, es poco práctico. Poco moderno. Si tu cuchillo no funciona no trates de afilarlo. Ve y compra otro. Consume, echa unos euros a la máquina, por favor, y más ahora en tiempos de necesidad en los que "todos" estamos pasando "hambre". Mierda de comillas para resaltar lo que es evidente.

Pero hablábamos de oficios. Si. De aquellos antiguos artesanos que lo hacían todo con sus manos. De principio a fin y cuyo saber era transmitido de una forma jerárquica. Del maestro al discípulo, que no dejaba de serlo hasta que dominaba todos los secretos y las técnicas de su oficio, ya fuere albañil o botijero. Cosa poco probable hoy en día, donde predominan los contratos temporales que imposibilitan el aprendizaje on-the-job. Y eso sin mencionar la monstruosa fragmentación del trabajo, y de todo en general, que convierte al trabajador en un simple autómata incapaz de comprender que es lo que está haciendo. Solo sabe que es una pieza más en el engranaje. Se ha convertido sin saberlo en una máquina. El hombre solo ya no vale. Ha perdido su lugar en el mundo. No entiende nada. Está corporativizado hasta el extremo.

Normal que la gente esté cabreada todo el día, rezume mala ostia y mala educación. O no quiera calentarse la cabeza con cosas más complejas. O necesite sobredosis de alcohol, drogas, chocolate, helados, putas, juego, videoconsolas, cenas de empresa y montones de chorradas ( si de "cosas" se trata, el límite lo pone tu cartera) para sobrellevar la existencia. Y eso es porque en lo más esencial de la vida, que es el trabajo como forma de sustento vital (que te da de comer coño) nadie entiende ya nada. "A mi no me preguntes, tu aprieta el botón y ya está". "Pero cojones Manuel, que no lo entiendo." "No preguntes, te pagan por apretar el botón. Le das y punto en boca".

Gracias Ford. Gracias señor Smith. Gracias Karlos. Con tu espesa barba y tu culo engordándose en la biblioteca del museo británico de Londres, mira lo que nos has ofrecido. No eres el único, claro. Pero tus tontas reflexiones nos han conducido en parte a esto. A la pérdida de contacto con la realidad humana, siendo esta parte del mundo natural, no pudiendo ser desgajada de ella solo porque a ti te parece mejor. La cadena de producción, el control de la "fuerza" del trabajo que no es sino la fuerza bruta, la especialización productiva, la separación de tareas y como consecuencia la producción de miles de artículos de ensueño. Más factorías y más gilipolleces para legiones de ovejitas. Más destrucción y más olvido. Más movimiento, más caos, más producción, más confusión y más frustración. Más separación, más ira, más envidia, más codicia, más maldad. Todo lo supuestamente beneficioso tiene su terrible contrapunto. Y así se cierra el círculo y la rueda echa a andar. Pues venga, hasta que se pinche.

jueves, 5 de marzo de 2009

I DON´T LIKE MUSIC; I LIKE PINK FLOYD

Podría estar durante horas rellenando espacios en blanco con innumerables argumentos sopesados, elocuentes y de grueso calibre acerca de porqué me gusta Pink Floyd. Podría escribir cientos de posts abundando en los infinitos detalles y matices que este grupo atesora en su discografía. En sus letras y paisajes sonoros que me han hecho soñar con el espacio, con el cosmos y con la cruda realidad humana. Pero también es cierto que para el halago y los agasajos hay cientos de sitios en internet, por lo tanto pasaremos sin más dilación a repartir candela, que en el fondo es lo que me entretiene. Que diablos.

La vida moderna ha jodido tanto la música que ya nada es lo que fue. Han convertido algo hermoso en producto de mercachifle y en alimento de zafios borregos incapaces de distinguir una morsa de una mosca. Les dan gato por liebre y ellos tan contentos. Tanto es así, que una de las bellas artes (mierda, en realidad todas) se han convertido en una industria. Y algo industrial apesta a prefabricado y orientado al consumo masivo con el fin de obtener la mayor cantidad de beneficio posible. Igual que con el nuevo concepto de amistad creado gracias al diabólico feisbuk, la cantidad prima sobre la calidad.

Hablar con gente de música es perder el tiempo. No entienden y aducen que acerca de gustos no hay nada escrito y no se qué historias de piruletas de colores. El gusto musical está absolutamente corrompido por una legión de diabólicos productores (gente por lo general sorda) y por sus infames pregoneros, que obligan a gente cortica de entendederas a escuchar y a "consumir " lo que les dicen. Mucha gente opina que esto no es así. Que cada uno escucha lo que quiere porque en un estado democrático todos somos muy libres de hacer lo que nos venga en gana, y por eso mismo pues yo digo que y un carajo. Falso. A la gente le gusta ser cool y hablan con gran pasión de las mierdas que escuchan. A mi me parece bien, pero han de saber que están engañados. Alguien se lo tiene que decir. A todos esos alternativos que se pasean con sus ipods meneando sus cabezas huecas al ritmo que les marca el Phil Spector de turno.

Por no hablar del politono. Semejante mamarrachada en la que la gente picotea como gallinas en el corral. Aplauden como morsas cada vez que hay una novedad musical. "Guau, y tenemos lo último de una panda de anormales con un sonido fresco, limpio, que está arrasando en todo el mundo" Reunión apopléjica de tópicos para gañanes y gente sin espíritu crítico en general. Recalco mi posición de que me la suda. Pero me jode entrar en cualquier sitio y tener que escuchar la monserga de turno, que la encuentro hasta en mi sopa de pollo con fideos. Cojones. Los que tenemos oídos para algo también tenemos derechos. Si algo no te gusta, puedes cerrar los ojos y no verlo. Pero los oídos es más complicado. Te jodes y te lo fumas. Eso no me parece justo. Así que voy a ser un imbécil de tomo y lomo y proclamaré mi derecho a no escuchar bazofias musicales nada más poner un pie en la calle. Representantes del Gobierno, panda de vagos, haced algo por esta humilde súplica de una minoría que reclama su derecho al silencio.

No quiero extenderme más en este punto pero tampoco dejaré pasar por alto la oportunidad de varear como es debido a una panda de irlandeses borrachos que se hacen llamar U2. Menuda bazofia la que venden al personal. Qué engañados los tienen. El señorito Bono, desde su tribuna de forrado de pasta a base de excrementos musicales, creyéndose con el derecho a dar lecciones de moral y de ética. Tuve la mala suerte de escuchar el otro día una canción de su nuevo disco y no pude menos que sentir vergüenza ajena. Podría decir que sería mejor que se retirasen a tiempo antes de seguir haciendo el ridículo, pero creo que sería mejor que nunca hubieran grabado un disco. Total, para lo que han hecho. No hay nada que merezca la pena. Dicho todo desde el respeto, eso si. Creo que con este ejemplo se verá de forma más clara lo que en esencia quiero decir. Allá cada uno con sus oídos. De todos modos cualquier sibarita sabe que lo bueno es para el disfrute de una minoría selecta, así, que prosiga el baile mientras yo apago la luz, enciendo la pipa y suenan las primeras notas del Barquero del Volga...

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